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martes 22 de enero de 2019
CURIOSIDADES

A UN AÑO DEL MARACANAZO

Autor: Patricio Barone @patricio_barone

13 dic 2018 - El 13 de diciembre de 2017, hace exactamente un año, Independiente se consagraba campeón en el Maracaná tras empatar 1 a 1 ante Flamengo con el inolvidable gol de penal de Ezequiel Barco. Un equipo, un técnico, un gran cuerpo de trabajo, las glorias del club y una mística copera que se unieron para devolver la identidad al único Rey de Copas.

Tras ganar por 2 a 1 en Avellaneda, con los tantos de Emmanuel Gigliotti y la gran volea de Maximiliano Meza, Independiente viajó a Brasil para volver a jugar, luego de ocho años, una nueva final internacional, y esta vez en el durísimo estadio Maracaná, en donde cada vez que el local pierde, es novedad.

Piedrazos, gases lacrimógenos, violencia por parte de la policía brasileña. Esto y mucho mas soportaron hinchas y jugadores del Rojo en la previa al choque de aquel miércoles por la noche en Rio de Janeiro. Nada de eso importó para que un plantel que estaba mas que convencidos de que, si lograban el objetivo, iban a quedar en la historia grande del club.

El encuentro comenzó desfavorable para los de Argentina, ya que a los 30 minutos del primer tiempo, tras una jugada de pelota parada, el Mengao venció la resistencia de Martín Campaña con el gol de Lucas Paquetá.

Como a lo largo de todo el certamen, el equipo de Holan nunca abandonó su estilo de juego y llegó al empate por medio de los doce pasos. Esto fue gracias a una falta cometida dentro del área sobre Maximiliano Meza, de la cual se hizo cargo de la ejecución el joven Ezequiel Barco. Fuerte, abajo y a la derecha del portero que nada pudo hacer con un pibe de 18 años que no le pesó en lo mas mínimo la responsabilidad de ser quien pueda darle el empate al Rojo.

En la segunda mitad, Independiente sufrió mas de lo que todos los hinchas deseaban, pero se sabía que iba a suceder debido a la gran intensidad con la que jugaba los primeros tiempos ese equipo del profesor.

Cuando en el minuto 96 el árbitro del encuentro tocó el silbato, no había otra cosa mas que saltar, llorar y festejar para el pueblo rojo que se volviera a encontrar con un título internacional después de 8 años. Pero, la sensación no fue la misma que la de haber ganado aquella copa Sudamericana 2010, ya que en esta ocasión el futbol de alto vuelo que tuvo el equipo fue admirable.

Todo había comenzado con un sueño, con un grupo de futbolistas que, de la mano de Ariel Holan y su extenso cuerpo técnico, creyeron mas que nadie en una idea, en una mística. Así, fue como una durísima Copa Sudamericana 2017 quedó en manos del que más lo merecía, EL ÚNICO REY.

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