jueves 21 de noviembre de 2019 - Edición Nº351

Futbol profesional | 19 oct 2019

NO DA PARA MÁS

Independiente recibió a Argentinos Juniors en el Libertadores de América por la fecha 10 de la Superliga. Cayó 1-0, volvió a dejar una pálida imagen y casi que se despidió de la lucha por el campeonato, una vez más.


Por:
Facundo Herrera @faacu_herrera

Nicolás Lamolina marcaba el punto central y daba inicio al partido. Durante el primer cuarto de hora, sin situaciones de gol para ninguno de los dos, Independiente intentaba pararse en campo rival e imponer las condiciones del partido. Argentinos, por su parte buscaba, la velocidad de Batallini para salir de contra, y esperaba bien ordenado atrás. Bustos y Silva abrían la cancha pero no lograban llevar peligro con sus subidas. Mientras tanto, el árbitro Lamolina repartía tarjetas amarillas y calentaba, innecesariamente, el partido con su mal arbitraje.

 

El partido ofrecía muy poco. Figal haciendo de lanzador y buscando romper líneas era una constante en Independiente, que llegando a los 30 minutos y sin ideas claras como durante todo el semestre, no lograba inquietar al arquero Chávez. A los 35 minutos Domingo Blanco concretaba el primer tiro al arco del conjunto de Beccacece, con un zurdazo flojo que se iba al lado del palo. Cuatro minutos después, era Fausto Vera el que obligaba a Campaña a intervenir para sacar un tremendo remate de media distancia que tenía destino de gol. 

 

Durante los últimos minutos del primer tiempo, Lucas Romero era obligado a abandonar el campo de juego por una molestia, y sin un reemplazante natural en el banco de suplentes (Domingo no es considerado), Beccacece mandaba a la cancha a Cecilio Domínguez y corría a Pablo Pérez, amonestado desde los 6 minutos y con molestias físicas, como volante central. Cuando se iba la primera mitad, el árbitro Lamolina decidía expulsar increíblemente a Andrés Roa, luego de que el colombiano fuera a disputar limpiamente una pelota con Vera. Luego de la insólita decisión, el juez marcaba la mitad del campo y el primer tiempo terminaba.

 

Para el complemento Sebastián Beccacece mandaba a la cancha a Sánchez Miño por Sebastián Palacios, improvisando una línea de cuatro mediocampistas con Blanco, Pérez, Miño y Cecilio Domínguez, detrás de un cada vez más aislado Silvio Romero. A los 49, Campaña aparecía nuevamente para ahogarle el grito de gol a Santiago Silva, que tras un córner obligaba al golero a rechazar su remate con la pierna. 

 

Con uno menos al Rojo le costaba, aún más que antes, generar juego y situaciones de gol. Figal metía en la mitad de cancha y sorprendía apareciendo como centrodelantero, aunque no podía conectar el centro de Blanco que se iba al córner. 

 

A los 63, luego de una buena salida de Gastón Silva, Cecilio Domínguez picaba, dejaba a Torren en el camino y definía mal, sin percatarse de que por el medio llegaba solo Silvio Romero en mejor posición. Tras esa jugada, Mac Allister se perdía el gol de Argentinos luego de un rebote que no pudo capitalizar. El Bicho se adelantaba posicionándose en campo rival, aunque sin llevar demasiado peligro. Independiente jugaba el partido como podía.

 

A los 85 iba a llegar el primer y único gol del partido: En una pelota parada en la que Independiente quedaba con 9 hombres por la salida de Pablo Pérez, quien debía ser atendido fuera del campo por una molestia que arrastraba desde la primera mitad, Elías Gómez movió rápido, combinó con su compañero y cuando llegó al fondo remató al arco. Campaña no cubrió bien su palo y el remate terminaba ingresando.  Apenas habría tiempo para que Cecilio Domínguez decidiera, una vez más, mal, sin poder cruzar su remate que se iba al córner.

 

Lamolina decretó el final del partido y la lluvia de silbidos, que ya es moneda corriente cada vez que Independiente se presenta ante su público, inundó el Libertadores de América. Preocupa y mucho el fútbol espantoso que juega el equipo de Beccacece, lo mal armado que está el banco de suplentes y lo incómodos que se notan los jugadores en la cancha, pero también la falta de actitud que demuestran varios de ellos a la hora de ponerse la camiseta del Rey de Copas. En el horizonte cercano aparece Lanús, por una instancia a la que el Rojo nunca había llegado como los cuartos de final de la Copa Argentina, pero ni siquiera eso ilusiona al hincha que cada fin de semana ve a su equipo jugar peor y peor que el anterior. No da para más.

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