jueves 25 de febrero de 2021 - Edición Nº813

Futbol profesional | 15 feb 2021

DEJA VU

En un partido para el olvido, como a los que nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos, Independiente cayó por 1 a 0 ante Lanús, en el estreno de la Copa de la Liga Profesional.


Por:
Darío Casella @caselladarioe

Todo sigue igual. Cambió el entrenador, cambió el esquema, pero el rumbo parece ser el mismo, hacia la nada. Porque el 'Rojo' nunca encontró el orden para defender correctamente y atacar con criterio. Sólo tres ocasiones de gol claras en 90 minutos, es muy poco para un equipo grande que necesita sumar puntos, por historia y porque hace 19 años que no consigue un título local.

En la previa se sabía que Independiente no iba a ser un equipo que avasalle en lo ofensivo. Los antecedentes de Falcioni como DT en los diferentes lugares en los que estuvo, incluso en esta institución hace unos largos 15 años atrás, marcan un estilo que prioriza el 0 en el arco propio. Lo sorprendente fue que saliera a jugar tan atrás ante un Lanús que juega prolijo y sabe en que momento lastimar. 

Lo primero que hicieron los de Zubeldía fue ganar el mediocampo. A partir de ahí, hicieron correr la pelota a gusto y piaccere, mientras los locales no pudieron hacer contacto regular con el balón en ningún pasaje del partido. Más allá de alguna buena jugada de Alan Velasco, o alguna ocasión aislada, el 'Rey de Copas' se dedicó a revolear todo lo que pasara cerca del área propia. Lo más llamativo fue lo largo que quedó el equipo durante todo el juego. Pobrísimo.

Para colmo de males, el gol de Lanús llegó con una jugada de laboratorio, después de una pelota parada, de las que tanto trabaja el 'Emperador' en la semana. Y con la ley del ex incluída. Una falta tonta de Blanco contra De la Vega, en el sector derecho de la defensa, provocó un tiro libre que derivó en un cabezazo de Orsini al medio para que Burdisso, también de cabeza, la mandara a guardar.

Recién ahí, Falcioni, movió el banco. Acumuló gente en ataque, pero de nada sirvió. Porque ninguno pudo generar la peligrosidad para, al menos, igualar un partido que le resultó esquivo desde el minuto 0.

Independiente continua con las malas performances. Sigue sin conseguir una idea de juego y el orden táctico que tanto pregona este entrenador. Habrá que esperar a que lleguen las caras nuevas, a ver si cambia este pésimo presente. Hasta ahora esto es algo que ya vivimos. Es un Deja Vu.

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